lunes, enero 1



A diferencia de la navidad, en la cena de año nuevo nos fuimos más tiempo con la familia paterna. Se les ocurrió que haciendo unos tamales le hacían honor al año viejo y teníamos recalentado para los primeros días del año que recién comienza.

Mi abuela sigue en su proceso de recuperación, aunque lento. De repente sus facultades se ven seriamente mermadas, sobre todo las que tienen que ver con cuestiones de mero trámite como el comer o el ir al baño, pero no obstante todo eso al menos yo, sigo confiando en que su recuperación está por llegar.

Desde que tengo uso de razón, mi abuela se ha enfrentado a un montón de causas adversas: una enfermedad en el hígado, cirugías, enfermedades como la diabetes, la muerte de dos de sus hijos, y últimamente la muerte de su esposo. Ya no es la misma persona fuerte que yo conocí de niño, veo que día con día sus facultades se van aminorando, pero también sé que es un proceso biológico natural al que todos nos habremos de enfrentar.

Hoy acaba de llegar mi tía de Los Ángeles a pasar las celebraciones de principios de año en la casa de mi abuela, viene con su hija y eso va a ser una inyección de ánimo en mi abuela.

Mientras tanto, el año nuevo lo recibimos en la casa de una de las hermanas de mi mamá. Solo ellos y nosotros, porque todas las familias la pasarían en sus respectivas casas o con sus familias políticas. Ya había comentado algo de ella, nuestras familias nos llevamos excelente, desde que mi madre y mi tía eran niñas, y cuando crecieron nos inculcaron esos mismos sentimientos para con nuestros primos. La cena consistió de unos tamales yucatecos y frijoles bastante sabrosos.
Tan buena estaba la plática que nadie se percató de que habían llegado las doce de la noche y así también el nuevo año. Fue hasta que la novia de mi carnal le llamó para felicitarlo que nos dimos cuenta de que ya pasaban diez minutos de las doce y nos dimos nuestro respectivo abrazo.

Ya como a la una de la mañana llegó mi primo El Pichi para invitarnos a su casa al after-party, que se tuvo que suspender porque en la zona oriente de Aguascalientes se fue la luz de las 12:00 a las 3:00 am.
Nos subimos al chevy y nos fuimos a dar el rol por la ciudad de las dos a las cuatro de la mañana. Hicimos el consabido recorrido por Valle de Río San Pedro, Colinas del Río, López Mateos, Ojocaliente, Madero, San Marcos y terminamos nuestro periplo en la Colonia San Pablo, lugar en donde se encuentra la base operativa de la Policía Municipal, con el fin de ver si había algún detenido en año nuevo, con nulos resultados. Parece que toda la gente se fue a dormir nomás terminando la celebración de año nuevo.

Como a las 4:00 regresamos a la casa, y eso porque sabíamos que nos tendríamos que levantar en unas cuantas horas para ir a la confirmación de unos primos, visitar al resto de la familia materna y recibir a la tía que viene desde Estados Unidos. De hecho, mientras escribo, estoy en la casa de mi jefe haciendo lo respectivo, y por cierto, ya me voy.

Feliz Año


El post del recuento no lo he podido hacer porque sigo con problemas para acceder a mi anterior Blog. Esto se está convirtiendo en algo desesperante. Creo que haré manual el cambio.

Mientras tanto, ya que ayer no pude, por los preparativos de la cena y todo el rollo añoviejoañonuevesco, deseo que tú que lees esto tengas un año mejor que el anterior. Que todos los sueños se conviertan en anhelos y luego en realidades. Que tengas un año productivo, exprimible, jugoso, cercano a lo que quieres.

Mientras tanto, aquí o allá, el único blog que habla de todo y nada seguirá transmitiendo.

Feliz 2007.

viernes, diciembre 29

Diciembre me gustó

Pa que te vayas...




Resulta que mi anterior blog sigue sin aparecer. Ahora resulta que no soy administrador, ni miembro del team, ni puedo postear ni comentar ni hacerle algún cambio a la plantilla. En mi escritorio aparece migrado a mi nueva cuenta de blogger-google, pero me dice que por el momento no puedo modificarlo porque no tiene conexión con la versión antigua de Blogger.

En mi desesperación he pensado en realizar la migración a mano de cada uno de los posts, cosa que se antoja bastante de hueva, pues son dos años y medio de escribir, no mucho dirían algunos, no muy bien, dirían los demás. Si alguien me hiciese el gran favor de ayudarme (moral, técnica o económicamente) le estaría muy agradecido, muy agradecido y muy agradecido.

Mientras tanto sigo aquí de vacaciones en mi casita, tiempo que me sirve para poder desayunar lo que mi madrecita prepara, como hace mucho no podía (probar... ella sí podía preparar).
A lo largo del año no coincidimos en nuestros periodos vacacionales de abril y de agosto, por lo que hasta ahora puedo disfrutar de unos huevos rancheros, frijoles refritos con queso, gorditas, pollo, birria, y tantas cosas que mi madre cabecita-de-algodón sabe preparar y prepara muy bien.

También el estar de vacaciones me ha servido para enfermarme y que me puedan chiquear. Ahora mi madrecita me calienta el agüita. ¿Para un café, para un té? No. Para que no se me enfríen mis manitas cuando lavo los trastes. Snif.

Pero en cuestiones más de este lugar, estas vacaciones me han servido para hacer un alto, mirar hacia atrás, pero también mirar hacia adelante.

Siguiente Post: El recuento anual de Presunto Irresponsable y los Propósitos de 2007 del charro negro.

lunes, diciembre 25

Es Navidad



Pues ya ayer fue la noche buena, y hoy es navidad.

Según reportes meteorológicos del staff de este blog, la temperatura ambiente de hoy por la madrugada en la zona norte de la ciudad de Aguascalientes alcanzó los -4 grados centígrados.

A eso de las seis y media inició nuestro peregrinaje por la casa de mi abuela, que fue donde se juntó la familia paterna. No alcanzamos a cenar ahí porque el pavo iba a estar aproximadamente a las 11 de la noche, y con la familia de mi cabecita-de-algodón nos encargaron llevar frijoles, así que tendríamos que estar en la casa de un hermano de mi madre (papá de mi primo El Pichi) a la hora en que cenaran (como que llevar los frijoles después no tendría mucho sentido).

A las 8:30 nos despedimos de la familia con la esperanza de volver cuando menos a darnos el abrazo. Como a eso de las nueve arribábamos a nuestro destino, después de cruzar la ciudad de un extremo (el oriente) al otro de mi congestionada ciudad. En la casa de mi tío ya estaba mi abuela y los suegros de mi tío, porque ahí se juntarían, además de nosotros, la familia política de él, o sea, los familiares de mi tía, lo que al menos garantizaba un buen de gente.

Llegó mi primo Pichi que andaba de fiestas en casa de sus suegros, dentro del mismo fraccionamiento, pero se le habían olvidado un par de regalos en su casa. Así que mi carnal, El Pichi y yo volvimos a cruzar la ciudad de extremo a extremo para llegar a la casa del Pichi, para recoger los regalos y de paso poner los regalos de su hija bajo el árbol.

Ahí fue donde comenzó mi calvario, porque mi primo y mi carnal fuman, así que todo el camino íbamos con los vidrios abajo, y el frío empezaba a sentirse sobre todo en mi garganta. Así de ida y de vuelta.

Regresando cenamos pavo, relleno, un guisado de carne deshebrada, espagueti y bollos. Coincidentemente en la cena de la familia de mi jefe había lo mismo: pavo, relleno, espagueti y no alcancé a ver que otro guiso. Después de que cené, la raza de una familia (conocida) y de la otra (desconocida) entraban y salían de la casa en un eterno peregrinar. Casi al llegar las doce solo estaba mi tío (el anfitrión) otro de mis tíos y mi familia. Ni mis primos habían llegado a las doce de la noche. No hubo regalos, solo plática y botana.

No se hizo nada especial a las 12. Ni abrazos (esos se dieron al despedirse), ni regalos, ni algo. Pasada la media noche los abuelos del Pichi quisieron regresarse a su casa, y el Pichi y yo fuimos los encargados de llevarlos y de conseguir dos refrescos (yo creía que a esa hora era más que imposible), y nuevamente vidrios abajo y humo de cigarro.

Cerca de las dos de la mañana regresamos a la casa. Aquí si hubo un pequeño intercambio de regalos no organizado entre la familia (que yo te doy, que tu me das) en donde predominó la ropa (no corbatas, lo que es bueno) y ya casi sin poder hablar me fui a dormir.

Para hoy:
- Cuidar mi garganta, en este momento casi no puedo hablar.
- Desayunar pavo recalentado, comer con la familia de mi jefe (obvio pavo) y cenar (yo creo que pavo)
- Entregarle su regalo a Renata mi ahijada, porque ayer por problemas de logística no lo pude entregar.
- Preparar la celebración de año nuevo, a ver en dónde la hacemos.

domingo, diciembre 24

Feliz Navidad!!!

Increíblemente no puedo entrar a mi anterior blog. Todo sucedió luego de la fallida migración de blog al nuevo Blogger.

Esta dirección la había apartado desde hace algún tiempo, y como pueden ver no hay nada, excepto el anterior post que también debió haber aparecido por allá.

De cualquier manera, solo escribía para desear a todos ustedes una feliz navidad, lo que sea que ustedes celebren.

¿Para mi? es la oportunidad perfecta para dar regalos a la gente que quieres (aunque no sean los regalos que quieres para esa gente) y repartir abrazos a la gente especial. Diciembre me trae recuerdos muy bonitos y en los próximos días (aquí o allá) seguiré escribiendo.

A partir del 1 de enero, la nueva y mejorada versión de Adso y de Presunto Irresponsable.